El suicidio, un tema tabú en nuestra sociedad.
¿QUÉ FACTORES FAMILIARES PUEDEN LLEVAR A UN JOVEN A DESEAR QUITARSE LA VIDA?
En las familias de los adolescentes suicidas los padres tienden a ser débiles internamente y a su vez padecen fuertes sentimientos de depresión, desesperanza y desaliento.
El joven, sufre esos mismos sentimientos, no posee las herramientas para manejarlos, visto en casa una incapacidad para manejar sentimientos negativos.
Las familias del individuo autodestructivo suelen tener problemas para controlar sus impulsos, los miembros de la familia tienden a ser impulsivos en su enfrentamiento diario con la vida. Tendencia familiar a manejar el estrés de manera inadecuada, el joven aprende que este o cualquier tipo de presión son situaciones intolerables que deben evitarse a toda costa.
En este tipo de familias suele haber conflictos constantes, particularmente separaciones, y antecedentes patológicos especialmente de alcoholismo o alguna adicción en uno o ambos padres. Hay una estructura que prohíbe comunicarse los miembros entre sí y relacionarse con el exterior. El joven se siente aislado dentro y fuera de casa, en donde la comunicación no se da abiertamente.
Las familias de los adolescentes que tienden al suicidio, suelen mostrar un patrón agresivo de relación, con dificultades para expresar el enojo y la agresión, así como una depresión familiar generalizada. El adolescente por norma sirve de chivo expiatorio que carga con las culpas, los defectos o las partes malas de la familia. El joven deprimido siente que no es deseado y que no se le quiere, tiene un sentimiento doloroso de abandono que expresa por medio del aislamiento y posteriormente, de un intento suicida.
Las razones psicodinámicas más comunes en los intentos suicidas son:
-Dolor psíquico intolerable del cual se desea escapar.
-Necesidades psicológicas frustradas, tales como la seguridad, confianza y logros.
-Un intento por acabar con la conciencia, sobre todo la del dolor, falta de opciones, o bloqueo para verlas; un impulso súbito de odio a sí mismo, en un marco de alineación grave, y una autoevaluación negativa, con auto rechazo, desvalorización, culpa, humillación, sensación de impotencia, desesperación y desamparo.
En el acto suicida siempre habrá una lucha interna entre el deseo de morir y el de seguir viviendo. El individuo suicida pedirá auxilio de una u otra forma, ya sea verbal o no verbal.
SOLUCIÓN
Existe la posibilidad de ayudarlo, buscar apoyo de profesionales que pueden guiarlos en el manejo de sus problemas. La familia siempre será la fuente principal de apoyo y aceptación. La inexperiencia o las propias viviendas pueden alterar el funcionamiento de la familia. Este hecho puede verse reflejado en la depresión de uno de los hijos, “Lo importante no es encontrar culpables, sino descubrir el problema a tiempo para darle la mejor solución posible”. “El suicidio entre los jóvenes es una tragedia no mencionada en nuestra sociedad. Se ha evitado la idea de que nuestros jóvenes encuentran la vida tan dolorosa que de forma consciente y deliberada se causan la muerte. En algunos casos puede ser mas fácil llamar “accidente” a un suicidio”